Psicoterapia

1. ¿En qué consiste ir a psicoterapia? ¿Para quién es?

Es acudir a realizar un tratamiento sin medicamentos con un profesional (normalmente un psicólogo Licenciado en Psicología por la Universidad, como es el caso de este consultorio) para resolver problemas psíquicos de malestar interno estable o repetitivo (p.e.; depresión, ansiedad, obsesiones, confusión, falta de autoestima, somatizaciones, estrés, insomnio, tensión, dificultad de disfrutar, falta de sentido de la vida), o que suponen una limitación en el comportamiento (p.e.: fobias, indecisión, falta de voluntad, impulsividad, desorientación, adicción al placer, drogadicción), o que generan problemas en las relaciones (p. e.: timidez, perfeccionismo, problemas sexuales, de pareja, laborales, malestar con la familia, resentimiento, exceso de dependencia, introversión, dificultad de dialogo, exceso de egoísmo, inadaptación, falta de habilidades en el trato, etc.). En algunos pocos casos el psicólogo puede pedir a la persona que solicita psicoterapia que complemente su tratamiento temporalmente acudiendo a un médico-psiquiatra que recete alguna medicación.

La psicoterapia es un “proceso”, o sea, algo que requiere un tiempo en el cual la persona que acude a ella va aprendiendo a enfocar de una manera más funcional sus problemas y a encontrar nuevas respuestas a los mismos, con ayuda y acompañamiento del psicólogo-psicoterapeuta. No se trata, por lo tanto, de que el psicólogo “cambia a la persona en otra distinta”, sino de que éste, en colaboración con el cliente, forma una especie de “equipo de trabajo” destinado a enfocar las áreas conflictivas que éste le propone y juntos exploran recursos que la persona afectada posee y no esta utilizando porque o no los conoce, o no sabe utilizarlos. En este sentido, la psicoterapia si puede “cambiar” a la persona (lo mismo que la cambia el aprender un nuevo idioma) porque enseña nuevas actitudes, lo que no significa que “deja de ser ella”: es ella misma con mas riqueza de recursos para afrontar la vida y el objetivo de la terapia es precisamente promover esos cambios.

Además de las personas que tienen ese tipo de problemas, también pueden acudir a un proceso similar las personas que quieren conocerse mejor, las personas que se encuentran con un problema puntual parecido a los enumerados o que desean orientación cuando lo sufre una persona cercana, o las personas que sin tener problemas similares a los mencionados, desean aumentar sus capacidades psicológicas (creatividad, comprensión del otro, concentración, etc.)

Normalmente se acude a una sesión semanal de una hora durante el tiempo que dura el proceso (que varia según los casos).

2. ¿Qué se hace, durante la sesión de psicoterapia?

Lo que ocurre dentro de la sesión de psicoterapia depende -en parte- de la orientación, modelo, método o escuela (Psicología Humanista, Psicoanálisis, Modificación de Comportamiento…) que siga el psicoterapeuta. Pero también depende del problema que aporte el cliente y los recursos de este. Aquí describiremos en términos generales lo que se hace, conforme al modelo teórico adoptado en este consultorio (Psicoterapia Integradora Humanista).

Las primeras sesiones son un poco especiales, porque van encaminadas a explorar los problemas que se quieren afrontar en psicoterapia y los cambios personales que se solicitan, teniendo en cuenta el lugar que ocupan dentro de la vida y la personalidad del cliente, y a concretar los objetivos de la psicoterapia en una especie de “contrato” en el que el terapeuta y el cliente se comprometen a poner en común su actividad encaminada al logro de unos cambios concretos. Por eso, en buena parte, las primeras entrevistas consisten en ir comunicando al psicoterapeuta los detalles que rodean la realidad cotidiana del cliente, y la evolución de los problemas a tratar y las posibles causas de los mismos, a fin de resolver no solamente el síntoma en si, sino también -en lo posible- la raíz profunda que lo ocasiona, así como realizar determinadas tareas, tales como dibujos, escribir narraciones o describir fantasías que servirán a modo de tests (proyectivos) para completar el diagnostico con los aspectos mas ocultos del problema de los que el cliente no es consciente.

Normalmente, en las sesiones siguientes, el cliente comenta los pasos que ha dado en la vida cotidiana para aplicar lo que ha aprendido en la terapia, y el resultado de los mismos, así como cualquier otro aspecto que crea significativo (de su vida actual o del pasado) que le parezca importante que conozca el psicoterapeuta, porque le puedan aportar luz sobre el problema, sus causas o soluciones, y también cambios que se están produciendo en su vida y que conviene que el terapeuta conozca para integrarlos con el trabajo que los dos conjuntamente están haciendo. EI psicoterapeuta propone actividades que ayuden al cliente a darse cuenta de los puntos en los que se bloquea el problema y de enfoques distintos que pueden llevar al desbloqueo. Esas actividades son muy variadas: fantasía guiada (p.e.: imaginar una escena simbólica en la que se resuelve el problema, o sueños que han impactado a la persona), ensayo de comportamiento, teatralización de una escena problemática, técnicas de relajación, intervenciones corporales, dibujos, etc. Ocasionalmente se proponen tareas concretas para realizar en casa.

3. ¿Qué puede pedirse al terapeuta? ¿Qué puede pedirse al cliente?

En el modelo que se sigue en este consultorio, el terapeuta se compromete -y por lo tanto, se le puede exigir- además del cumplimiento de los deberes señalados en el Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos:

  1. A guardar secreto sobre lo que el cliente le informe, no pudiendo revelar nada de lo que en las sesiones se le revele, y a ocultar nombre y datos que pudieran permitir su identificativo, en la supervisión clínica.

  2. A atender con puntualidad al cliente, en la hora que se le hubiese reservado, y avisar de los cambios de hora que ocasionalmente pudieran darse, con veinticuatro huras de antelación, como mínimo; y atenerse al cobro de la cantidad previamente pactada, avisando con un tiempo prudencial (un mes como mínimo) del cambio de honorarios.

  3. A tratar al cliente con respeto, no presionándole a realizar actividades o cambios que este no desee realizar.

  4. A proponer las actividades que considere productivas para el proceso, y comunicar con autenticidad las expectativas respecto al mismo y, por lo tanto, dar por concluida la psicoterapia cuando se ha obtenido el resultado buscado o cuando no se ve la posibilidad de lograrlo.

El cliente que acepte ser atendido en este consultorio, por su parte, se compromete:

  1. A facilitar al psicoterapeuta, can la máxima autenticidad posible, la información que necesite para realizar su tarea.

  2. A acudir con puntualidad a la hora señalada para las sesiones, abonando la cantidad pactada, y a avisar con veinticuatro horas de antelación como mínimo de la no asistencia a alguna sesión concreta (debiendo abonar su importe si no se dio el aviso con esa antelación).

  3. A ser respetuoso consigo mismo y con la autenticidad y espontaneidad de la relación terapéutica, manifestando al terapeuta cuándo no desea realizar alguna de las actividades propuestas, o aquéllas actitudes del terapeuta que le hacen difícil la psicoterapia.

  4. A colaborar con el psicoterapeuta en forma activa en la marcha del proceso (realizando las actividades y tareas que el terapeuta proponga, salvo que tenga alguna razón para oponerse, que explicitara), y a informar con sinceridad de sus expectativas respecto al mismo.

(Instituto Erich Fromm. Máster en Psicoterapia Integradora Humanista)